Este verano he estado como monitor de campamento en Tarihuela y, cómo no, además de haber trabajado me he encontrado con algunas cosas que, además de ser curiosas, son la evidencia necesaria para demostrar que estoy más cerca de Hannibal Lecter que de Gari Kasparov. Y sí, lo sé: soy demasiado rollero.
GASEOSA ANTIENERGÉTICA


