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Archive for Septiembre, 2009

 
Jueves, Septiembre 24th, 2009

Así es la  vida: unas veces nada, y otras veces todo. Aquí… estamos de suerte. Bajo el alias de Bette Davis, nuestra colaboradora nos ofrece tanto su relato “Dulce” como una ligera galería de fotos. Disfrutadlo y (qué menos) comentadlo ;) ¡Gracias Bette!

Estaba sentada con un vestido amarillo en medio de un acantilado, rodeada de esas flores a las que siempre llamé “abuelitos” pero de las cuales nunca supe su nombre real. Rodeada de hierba y rocas, el mar rompía en ellas tan fuerte que me salpicaban gotitas a la punta de la nariz. Veías como se caían varias cosas desde arriba de mí, como si hubiera un piso superior en el acantilado. Un osito de peluche marrón oscuro que lleva un lazo negro con lunares blancos como pajarita. Cayó también un peine de púas rosa, un paquete de tabaco y un libro de historia moderna. De pronto, cayeron notas musicales que sonaban al caer. Veía como una corchea se transformaba en Mozart o Vivaldi y me zumbaban en los oidos. En eso que me llegó ese olor. Dulce, tranquilizador.

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La música dejó de sonar, el acantilado se esfumó en un ¡chás!, vi el techo blanco con la lampara azul con cuatro apliques para cuatro bombillas. Ya no había gotitas de espuma de mar en la punta de mi nariz, solo tenía incrustado ese olor dulzón en las fosas nasales. Podrían ser galletas recién hechas, pensé. O magdalenas. O una tarta de queso con un dedo de mermelada de arándanos como las que hacía Mr. P., mi flamante prometido.

Me levanté y vi en el suelo los restos de una mala noche. Había roto algo, un libro, de tapas verdes oscuras. Roto por las costuras. Había quemado páginas, estaban algunas negras y cuarteadas. En otras aún se podían leer cosas escritas con la peor de mis caligrafías. Había roto y quemado mi diario. O lo hizo él. Salté el cadáver de mi memoria del suelo e ignoré las latas de cerveza vacías que tintinearon al chocar entre ellas cuando las aparté con el pie. No le presté demasiada atención al cenicero desparramado con todas las colillas y la ceniza esparcidas por el suelo de la habitación. Seguía el olor y ni siquiera me fijé en los montones de ropa que habían por todas partes por el pasillo entre meados y mierdas del perro. Simplemente bostecé.

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Nadie te dice nunca como debe de estar tu casa el día en el que vas a morir. Nadie te dice que vendrá un policía a juzgar como has muerto y en qué condiciones y que se asqueará al ver tanta mierda en un mismo lugar. Ni que pondrá que eras un desastre en el registro policial.

(más…)

 
Martes, Septiembre 22nd, 2009

A buena hora me metí yo en la Wikipeli, de Corbacho y Cruz. Es bastante criticable que apenas hemos tenido voz y voto, pero a fin de cuentas el producto no ha sido del todo malo. Más de 3.000 internautas hemos votado algunas decisiones de la película (y algunos, en concreto yo, hemos acumulado inexplicablemente toneladas de material promocional en el buzón). Al menos, es ficción… algo que se echa de menos en nuestra Sp’änyà multicultura y multiétnica:

 
Domingo, Septiembre 6th, 2009

Ha sido un verano intenso. Me fui a Marruecos (las fotos, aquí) con CERAI, estuve de campamento con Bonagent y viajé diletante entre Francia y Bélgica. Pero aún quedaba algo más, porque a principios del verano fui elegido para la Expedición Tahina Can Bancaja 2009. Así que voy a estar ausente unos días :)

Al ser un viaje entre lo turístico y lo curricular, vamos a estar divididos en grupos de radio, redacción, fotografía, y televisión. Este último, el mío. Podéis seguirnos desde la página web de la expedición, donde nosotros mismos os contaremos lo que pasa cada día.

Quiero acabar con una cita de Schopenhauer sobre las oportunidades: “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos“.

 
Jueves, Septiembre 3rd, 2009

He de confesarlo: que no estaba muy convencido de contaros esto. Durante años, demasiados académicos han trabajado duro, y es probable que leyendo lo que viene a continuación se les desencaje la mandíbula, tengan sarpullidos y suban unas cuantas dioptrías. Víctimas de mi blog aparte, ahí va.

Ésta es la historia del señor A en una cola del supermercado, y de la señora B, y del señor D y la señora E, y de todas las personas-abecedario que me ayudarán a hablaros del orden justo de los elementos. Están todos en el supermercado, así:

[CAJERO] A, B, C, D, E, F…

Todos esperan con su compra, aún en los carritos, ajenos a que un vil escritor pretende jugarles una mala pasada. Porque, efectivamente, acabo de contratar a un segundo cajero; así mi supermercado será más ágil atendiendo pagos, y multiplicaré mi capacidad de obtener beneficios mientras las colas estén llenas.

[CAJERO] A, B, C, D, E, F…
[CAJERO]

¡Moajajá! Mi perversa mente capitalista no ha pensado en su sufrimiento. Ahora mismo te estarás preguntando qué tiene que ver el dolor humano con que te despachen antes. Claro, porque todavía no has escuchado las palabras de ultradestrucción: “Por favor, pasen por orden de cola”.

¿Lo has notado? El universo parece haberse doblado un poco. ¿Qué demonios significa por-orden-de-cola? Podríamos partir la cola por la mitad y poner a unos cuantos en la otra caja. Sería algo así:

[CAJERO] A, B, C …
[CAJERO] D, E, F…

Claro, cualquier inepto piensa que todo está resuelto. Yo a eso le llamo colarse.  Si traducimos a números cuánto han alterado su posición las personas-abecedario durante el cambio de caja, obtenemos esto:

[CAJERO] 0, 0, 0… = 0
[CAJERO] 3, 3, 3… = 9

Efectivamente, un grupo se ha privilegiado de avanzar nueve posiciones mientras el otro no ha avanzado nada. Lo que es peor: han surgido desigualdades prescindibles. Por ejemplo, F ha avanzado tres puestos y ahora está a la altura de C, que no ha avanzado ninguno… pese a haber llegado antes a la cola. Peor es el caso de D, que se ha colocado en primer puesto dejando a B y a C detrás, cuando antes iban primero. Batman opina lo mismo:

batman-returns-copy

¿Cómo solventar tal ofensa? No, no vamos a matar a nadie, y trataremos a la ancianita que se ha colado con toda la educación posible. La solución más acertada es plantearnos que cuando dividimos una cola en dos, alguien va a salir desfavorecido (porque, queramos o no, alteraremos las posiciones).

Por ello, la solución óptima será aquella que garantice la menor desventaja entre colas. Esto, si lo que buscamos es que (con sujetos que únicamente se diferencia por su colocación ordinal) todos mantengan un puesto final similar al que tenían al inicio. Ahora, hagamos justicia.

¿Qué forma se me ocurre para que una cola difiera lo menos posible de la otra? Separarlos por pares o impares. “Por favor, pasen en orden de cola los pares”.

[CAJERO] A, C, E …
[CAJERO] B, D, F…

Ahora contamos cuántos puestos de ventaja ha avanzado cada cola:

[CAJERO] 0, 1, 2… = 3
[CAJERO] 1, 2, 3… = 6

La diferencia de “adelantamientos” entre las colas es tres puestos. Antes, era de nueve puestos. Y lo mejor es que entre personas en la misma posición ordinal sólo hay un puesto de desventaja. Aquí hay mayor justicia porque se respeta a los que iban antes. Nadie se va a molestar lo suficiente si alguien le adelante un puesto, y más cuando ya ha adelantado varios de antemano.

Aunque, si lo que queremos es una solución económicamente perfecta, no habría que hacer colas, en plural. Lo que habría que hacer es encargarse de

1) que ningún cajero dejase de atender gente y de que

2) la gente hiciese una cola común atendida por todos los cajeros a la vez.

En otras palabras, trabajar a full. Voy a añadir más cajeros y más personas para que se vea la idea. Aquí ninguna persona pierde su orden en la cola, y al mismo tiempo se benefician de ser atendidos en el momento en el que uno de entre todos los dependientes queda libre.

[CAJERO] \
[CAJERO] - A, B, C, D, E, F, G, H, I…
[CAJERO] /

Ahora, me siento realizado. No sólo he resuelto un dilema para la humanidad, aunque probablemente hayan soluciones mucho mejores, mejor explicadas, y menos estúpidas, sino que he conseguido colaros una parrafada en mi blog para que penséis que actualizo por amor al arte, y no por los ingente beneficios que me da la  publicidad, que realmente están en números rojos.